El ejercicio beneficia tu salud, tu figura y tu estado mental y emocional.
Elige una actividad deportiva que no sea para ti un sacrificio, sino que la disfrutes, te entretenga y se ajuste a tu estilo de vida.
VENTAJAS
- Disminuye el estrés: Reduce la ansiedad, la depresión y sus efectos como irritabilidad y mal humor, porque te hace liberar la tensión acumulada.
- Agudiza tu mente: Aumenta el flujo de oxígeno al cerebro, mejorando tu capacidad de aprendizaje, concentración, memoria y estado de alerta.
- Aumenta tu autoestima: Al mejorar tu imagen corporal e ir alcanzando las metas propuestas.
- Agudiza tu mente: Aumenta el flujo de oxígeno al cerebro, mejorando tu capacidad de aprendizaje, concentración, memoria y estado de alerta.
- Aumenta tu autoestima: Al mejorar tu imagen corporal e ir alcanzando las metas propuestas.
- Produce bienestar, al estimular la liberación de endorfinas.
- Te entretiene: Te distrae de las preocupaciones, provoca diversión y un estilo de vida saludable.
CONSEJOS
- Escoge una actividad que te guste, y que puedas empezar lentamente y aumentar gradualmente hasta que te vayas acostumbrando. Caminar, natación, ciclismo, correr y bailar son buenos ejemplos de ello.
- Empieza haciendo ejercicios 3 o más veces cada semana durante 20 minutos más o menos, y conforme vayas acostumbrándote alarga el tiempo o aumenta el número de veces a la semana
- Practicarlo con amigos o en grupo siempre hará que sea más llevadero.
- Si el problema es que no tienes tiempo, adapta el ejercicio a las actividades que haces durante el día: subir las escaleras en vez de coger el ascensor o ir caminando a los sitios en vez de usar coche o el transporte público, es una buena opción.
- Evita realizar pausas largas ya que así sólo conseguirás que te cueste más reanudar el esfuerzo que estabas haciendo.
- Una buena manera de proponérselo es fijando unos das, y procurar hacerlo siempre a la misma hora y los días previstos. La rutina ayudará a no dejar de practicarlo.
- Intenta salir al final del día, cuando hayas acabado las clases, o si se te hace demasiado pesado, plantéate hacerlo a primera hora de la mañana.
- Intenta que sea lo más dinámico y cómodo posible para no acabar viéndolo como una obligación.
- Momentos de estrés con los exámenes, enfados o tensión acumulada hacen que necesitemos el ejercicio todavía más, ya que es una manera de aliviar el estrés; al liberarse endorfinas mientras se hace ejercicio ayuda a que nos sintamos mejor.
- En épocas de exámenes, es cierto que costará sacar tiempo, pero es importante que le dediques aunque sea unos minutos para despejarte y desconectar. Piensa que esto hará que vuelvas a estudiar con más ganas y no se te haga tan pesado.
- Recuerda que hasta pequeñas cantidades de ejercicio es mejor que no hacer nada.


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